Carta a mi maestro

Hace 9 días murió Oliva, siempre para mí fue Oliva mientras para muchos era el profe Oliva, el Dr. Oliva, para mí siempre ha sido Oliva, mi padrino por el carnet rojo (como él mismo decía). Dos días después llegó a mis manos esta carta cargada de amor y gratitud que mi padre le escribió, hoy la comparto con ustedes, porque hay hombres que no mueren nunca, y a los que los homenajes tienen que ser diarios.

Camagüey 8 de diciembre de 2016, 4:30 am

Magisterio Oliva

Anoche alrededor de las7:00 pm me llamó un colega para informarme que habías fallecido: Claro, te escribo porque sé perfectamente que no es cierto, nos vemos hoy más tarde para entregarte esta carta en la cocina de tu casa, como siempre, mientras acaricio tu perro, me haces un café y «descargamos».

Ahora recuerdo en el 1974, noviembre, cuando examiné mi última asignatura, Pediatría, en sexto año, estaba de guardia contigo, llegó un niño con meningitis bacteriana, le hice la punción, escribí el tratamiento, leíste la historia clínica y me dijiste: «ya este es tu examen práctico, solo te falta el teórico y dime cuando lo quieres hacer». Ahí mismo dejaste de ser el Profesor Oliva, pasaste a ser el maestro Oliva, mi maestro de la vida. Después ibas a Florida a hacerme inspecciones cuando dirigí aquel hospital y me enseñaste que no sólo debía ver el agua y los demás manejos de la leche de los niños, me enseñaste que tenía que ir a ver al saco de azúcar y la calidad del azúcar que se usaba, eso no está en los libros. Pero después trabajamos juntos en la Dirección Provincial de Salud, allí me enseñaste la «tríada del triunfador», allí pasabas por mi oficina para ir juntos a las reuniones del Partido.

Fuimos al MINSAP representando a Camagüey cuando se inició la docencia a médicos rurales, aún no existía el médico de familia, te acuerdas de la travesura que te hice, debíamos presentar un informe y que llevé fue un papel lleno de jeroglíficos y lo leí «en el aire», te temblaban hasta los labios, después lo escribíamos y nos felicitaron, ni una palabra de reprimenda, te reíste, ese día yo no sé si me adoptarse, porque empezaste a decir «hijo», pero te digo ahora, ese día yo si te adopté como padre, no se si la adopción inversa existe, pero yo la experimenté contigo.

Te acuerdas, me dijiste « desde que te vi llegar con la misma ropa de ayer ya yo sabía que no habías hecho nada, pero confié en lo que ibas a decir.

Una vez me diste un artículo que recogía cuando usar antibióticos y cuando no usarlos ante una diarrea infantil, después me preguntaste, te lo contesté todo y al final me dijiste «la respuesta está buena para un examen, pero para la vida te fijas en el tirante del ajustador de la madre, y si está sucio le pones antibióticos aunque el libro que te diga otra cosa».

Fueron muchas vivencias, muchas más anécdotas, muchas comisiones en las que trabajamos juntos, por esa época te empecé a decir Magisterio. ¡Qué orgulloso yo cuando trabajamos juntos!

La vez que me diste el currículum para que te lo ordenara cronológicamente, pensé que no iba a acabar nunca, qué largo compadre.

Bueno, no te demoro más, el libro que escribí, el que tú hiciste el prólogo, ya está en imprenta debe salir en febrero, ya lo verás, como siempre Magisterio, dices que es un honor que te haya seleccionado para eso, así eres tú, mi maestro. ¡El honor es mío!

Aprovecho para decirte que después llamaré al que me dio la falsa noticia de tu muerte, para aclararle bien, que tú te vas a morir, como todos, pero será  cuando a mi se me olvide TODO lo que me enseñaste.

Si cuando pase frente  a tu casa, no vuelvo a la cocina a tomar café, y a jugar con el perro, es porque estoy apurado, puede que Teresita se ofenda si no voy más a tomar café contigo, pero sé bien que tú me vas a perdonar, igual que perdonaste, y hasta te reíste, de aquella travesura que te hice en el MINSAP.

Un abrazo

Tu alumno—hijo

Dr. Pedro Hernández Mandado

Profesor Consultante

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Acerca de lamariposacubana

Periodista. Adoro las mariposas y mi familia (la de sangre y la que la vida ha puesto delante de mí: los amigos). Me encanta escribir. Orgullosa de ser hija, amiga, tía y hermana.
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5 respuestas a Carta a mi maestro

  1. Josefina Collot dijo:

    La verdad que he visto muchos comentarios pero a Pedro le salio del corazon esas sencillas bellas y profundas palabras que expresan el sentimiento de todos los que lo conocimos como dice el refran mi adorada sobrina De Tal Palo Tal Astilla

    Enviado desde Yahoo Mail para Android

  2. Cuqui dijo:

    Lindo homenaje le hizo el Profesor Pedro Hernández a nuestro Oliva. Creo que todo aquel que le conoció lleva historias de ese tipo. Tu padre me la dio a leer el propio día 8 en el hospital pediátrico y se le dije: me encantó, solo que en ese momento tan duro para todos los que estábamos ahí sufriendo la pérdida. Le comenté que una solución era dártela y que la publicaras donde mejor entendieras. Se la di a Oriel para que te la entregara personalmente con recomendaciones incluidas, pero ese día, jueves, no estabas, lo que originó la tardanza. Lo lamento, pero así fue, un besito

    • Lo menos importante es si demoró o no la carta en llegar, esas son cosas que pasan, incluso en la smejores fam,ilias, lo importante es el homenaje y el cariño sincero. Besos y mariposa spara ti, gracias por servirnos de Hermes.

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