Corazón de pasa

Cuba es un estado del alma, una constante que me late en el lado izquierdo del pecho. Cuando un huracán se acerca a una se le agolpan sentimientos porque no puede ser que hasta la naturaleza se ensañe con nosotros.

Cuba es una isla inmensa, y se ha vuelto más grande para mí, se ha engrandecido, ha tomado exacta medida gracias a mi guerrilla de bloqueros y a nuestra tozuda insistencia de conocernos la nación, por eso hoy duele más Matthew.

Preocupa más porque Guantánamo, Las Tunas, Holguín, Santiago de Cuba y Granma ya no son solo provincias del país, son lugares que identifico con Olguita, Itsván, Abdiel, Yasel, Guissel, Liud, Eliza, Luisma, Adriel, Lili, Zoila, Chely y Carlos…  ellos tienen la suerte maldita de ser periodistas por eso hoy están en primera fila, por ese placer necesario de informar y servir.

Preocupa porque en nuestras andadas he conocido a su gente, sus afectos, sus esencias, sus grandezas de hombres y mujeres humildes y trabajadores, y duele la posibilidad de que pierdan el techo, de que caigan los árboles… porque es como si se estuvieran cayendo mis árboles, mi techo…

Eso hace que por un rato olvide que también el huracán amenaza a mi Camagüey, y sienta por ellos, y me estremezca por ellos… y sé que eso es ser cubanos.

Lo sé, porque ahora mismo en la capital se preparan trenes con pertrechos para sanar los daños que deje el ciclón, ahora mismo en cada provincia hay linieros, médicos, artistas… listos para salir a curar almas, cuerpos y ciudades… los actores y actrices que están de Festival en Camagüey cambiarán sus tablas por los centros de evacuación cuando sea necesario, y muchos no duermen hace días preservando bienes colectivos.

Por eso esta maldición del periodismo se vuelve dulce, porque mis amigos (los de esas provincias y los de mis medios de prensa en Camagüey) dejaron su casa para informar al pueblo, y contar todo lo que vivimos, y cuando dentro de unas horas hablemos de desastres tendremos la certeza de que un segundo huracán se alista para rehacernos, uno con mayor categoría que Matthew, un huracán de pueblo.

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Acerca de lamariposacubana

Periodista. Adoro las mariposas y mi familia (la de sangre y la que la vida ha puesto delante de mí: los amigos). Me encanta escribir. Orgullosa de ser hija, amiga, tía y hermana.
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2 respuestas a Corazón de pasa

  1. Magda Cortina dijo:

    Bella reflexión de la solidaridad humana que caracteiza al pueblo de Cuba, que resulta mucho mas profunda y significativa cuando esta escrita por una periodista y joven ejemplo de valores de las nuevas generaciones, gracias por existir

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