“La bandera más bella que existe”

“Mi bandera es aquella,

que no ha sido jamás mercenaria

en la cual resplandece una estrella

con más luz, cuanto más, solitaria”

Bonifacio Byrne

De pequeña en casa aprendí a pintar la tricolor enseña que representa a Cuba, y los significados de sus franjas, triángulo y estrella cargados de heroísmo. En la escuela, cuando la hacía ondear o la arreaba me desbordaba el orgullo y me estremecía el pensar en la sangre que, en tantos lugares del mundo, miles de cubanos han derramado en su nombre.

El domingo pasado, mientras salía de la panadería Julian Grimau  comenzó la retreta; y al igual que otros transeúntes, y todos los que estaban en el parque Agramonte, detuve mi paso, la conversación y en firme posición de respeto vimos pasar por delante nuestro a los mambisitos del siglo XXI que ceremonialmente fueron a bajar la bandera de su asta.

Entonces no pude dejar de pensar en lo que más allá de sus tres franjas azules, su triángulo rojo y blanquísima estrella simboliza mi bandera para el mundo como faro de rebeldía, solidaridad e independencia.

Para que hoy ondee así, esbelta y libre murieron hombres tan bravos como Maceo y Camilo, otros lo abandonaron todo como nuestro Ignacio, o sufrieron en carne propia la ira de los tiranos como Martí, a sus 16 años, y Tasende, en la flor de su juventud.

A ella la llevó Celia en el alma cuando subió al Maestro al Turquino, el Che la abrazó como si fuera suya de nacimiento- porque las ideas igual alumbran hijos-, y Fidel, junto a sus mambises de verdeolivo, la entró flamante, y definitivamente, a Santiago.

Esa misma bandera fue la que llevaron a lo más alto del podio el equipo de esgrima asesinado en Barbados, y fue la misma que custodió a los que desde el Cerro Pelado probaron, una vez más, la valía de los deportistas cubanos.

Por ella, otra generación de niños héroes, como los de Girón, fue a Angola para ayudar al hermano negro a ser libre escribiendo así, con vida y sangre, unas de las páginas más hermosas de internacionalismo.

 Por ella René estuvo 13 años en una prisión federal, y Ramón, Fernando, Gerardo y Antonio ya pasan de los tres lustros, en su ejemplo se trasluce hoy el brillo de la estrella solitaria.

Tampoco pude dejar de pensar en los que la ven solo como un trozo de tela multicolor. En ellos falló la familia donde Cuba, más allá de las ideologías, no fue un verbo recurrente; y se profundizó en al escuela donde el esquematismo aquel de que “la Colonia causó hambre, miseria y necesidades”, y otros más, provocó la deshumanización de quienes a riesgo de ellos mismos lucharon por su independencia.

Y eso me duele, sobre todo cuando tanta pasión mueve en mi pecho su altruista figura surcando el cielo cubano, probando así que es ella, definitivamente, “la bandera más bella que existe”.

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Acerca de lamariposacubana

Periodista. Adoro las mariposas y mi familia (la de sangre y la que la vida ha puesto delante de mí: los amigos). Me encanta escribir. Orgullosa de ser hija, amiga, tía y hermana.
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