Para las almas blancas

Ellos, una vez fueron hijos de alguien, nietos de alguien; pero ya no más. Luego de tomar los hábitos blanquísimos de la medicina se hicieron fieles a un sacerdocio que los convirtió en “la doctora de mi hija”, “el médico de mi papá”.

Entonces, comenzaron a perder el sueño a los pies de la cama de un enfermo, olvidaron los horarios de comida por acompañar a un pequeño a hacerse una prueba a la que tenía miedo, y hasta magos se hicieron para con una sonrisa alejar los malos augurios de quienes llegan a la consulta con las esperanzas rotas.

Son los héroes diarios, de esos que no necesitan reconocimientos, ni los buscan. Con su empeño derriban obstáculos, y burlan con trompetillas de vida las zancadas de un bloqueo que intenta ahogarnos; pero el galeno cubano aprendió a sacarse los ases de debajo de la manga, cuando el medicamento está bloqueado cura con medicina natural, porque hipocráticamente juraron a la Parca confrontación eterna.

En esos parajes distantes de su realidad, no han temido al hecho de volverse otra vez estudiantes, de aprender de males que aquí ya no existen, de batallar ante otros que solo en libros vieron una vez, o ponen su vida como mejor prueba de amor al otro… y toman sus armas de vida cuando haga falta, corren a socorrer después de un tsunami, de un huracán, de un terremoto… el médico cubano sabe que en Cuba habrá quien cuide de los suyos, pero en el mundo hay muchos que solo cuentan con él para sobrevivir.

Así les llega la edad de jubilación, y cuando las fuerzas ya no son las mismas aún no quieren vencerse, quieren ver crecer a los médicos que prepararon, quieren seguir ganándole vidas a la muerte; necesitan seguir en el hospital, en las entregas de guardia, en los terrenos, en los sitios de difícil acceso… porque descubrieron que la bata se les coló en el pecho y les volvió el alma blanca.

 

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Acerca de lamariposacubana

Periodista. Adoro las mariposas y mi familia (la de sangre y la que la vida ha puesto delante de mí: los amigos). Me encanta escribir. Orgullosa de ser hija, amiga, tía y hermana.
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