Che

Nunca he hecho públicas las tantas letras que te he escrito. Nunca he confesado las miles de lágrimas que he derramado en tu nombre, todos los pasados que he convertido en presente porque ni tu cuerpo en Santa Clara me hará creer que estás muerto.

Duele verte hecho llaveros, tatuajes, pancartas, camisa, consigna.

Lo bueno es que para algunos sigues teniendo el mismo sabor quijotesco de quien no se resiste a batirse con molinos, de quien asume suyas todas las guerras del mundo y no se sabe vivo si no es con la adarga al brazo.

Siento que al fin las juventudes han entendido que no eres un ícono sino una filosofía, tu propia filosofía de hombre nuevo, que eres una vocación y un sentimiento. Eres un irremediable testarudo con el pecho lleno de golpes pero con el alma dispuesta a probar tus verdades y a ganar cualquier batalla al Imperialismo, al que no se le puede dar “ni tantico así, nada”.

Muchas veces me pregunto que hubiera sido si Bolivia no te hubiera visto a los ojos por última vez, si Obama pudiera resistir el empuje de tus certeras palabras en la ONU, cómo sería la economía cubana si la moneda que gano con mi trabajo tuviera tu firma.

Te culpo por no poder experimentar esas cosas.

Te arriesgaste demasiado, hiciste que Fidel te cumpliera la única promesa que nunca debió hacerte: no podías irte, no podías cimentar un país y abandonarlo, no podías dejar que mi madre llorara desconsoladamente tu desaparición en una esquina de la sala, no podías dejarme a mí un ideal y no un hombre de carne y huesos.

Tenías que haber vivido la guerra de Angola y recibido a los soldados que hicieron visible en el mapa un país de negros porque en este mundo hay espacio para todos; no podías haberte perdido el período especial, en tu voz, y con tu acento, hubieran sido únicas las palabras resistir y vencer.

Y si lo hubieras hecho, estoy segura que no fueras el hombre que tanto admiro, él único que sin ser mi papi sabe estremecerme el corazón, y por eso te perdono.

Por eso sé que no fue una imprudencia partir a otras tierras del mundo, morir con la cabeza erguida ante un asesino que se desmorona poco a poco con el solo hecho de tu recuerdo, que te cortaran las manos no impidió que levantaras a la América, que le parieras desde las mismas entrañas del indio a los nuevos líderes, los que acompañarían a los nuestros a continuar fecundando tu sueño de Patria libre, de hacer a los Andes verdaderamente nuestros.

Hoy sonrío, y celebro tus 84, porque es verdad, estás más vivo que nunca, y eso es, indiscutiblemente, en presente. Tú lo dijiste: Hasta la victoria siempre.

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Acerca de lamariposacubana

Periodista. Adoro las mariposas y mi familia (la de sangre y la que la vida ha puesto delante de mí: los amigos). Me encanta escribir. Orgullosa de ser hija, amiga, tía y hermana.
Esta entrada fue publicada en De mis pensares, En una crónica el alma, Soy camagüeyana y etiquetada , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

7 respuestas a Che

  1. nubedealivio dijo:

    Hoy es un día de lugares comunes, adivino a muchos bloguers como nosotras escribiendo de él. Ojalá esté en algún lugar, irreverente como siempre, leyendo estas cosas y cagándose en la madre de las chiquitas estas que ni le conocieron y le hablan como si fuera un amigo de toda la vida y le juzgan y le quieren. Nos diría, de seguro, “pónganse a trabajar, carajo” y seguiría impasible, fumándose su puro.

    • Jajaj mi Nube, ajajaj, seguro que no soportaría tanta guataquería, pero el sentimiento es sincero, así que estoy segura, con una risa interior aprobaría nuestro desmedido amor de hijas no propias… y nosotras trabajamos, sí, sí, ajjaja…. mariposas guevarianas para ti

  2. josé dijo:

    Desde el alma, cubana señora o señorita, la abrazo por este testimonio tan sentido y verdadero, no me cabe más adjetivo que lo bueno, lo sublime, por esta joya salida desde el fondo mismo de un amor sin medida. José

    • Gracias!!! Conmovida por sus palabras. Me alegra que compartiera mi mariposa por el Che, personaje sublime de mi país y de mi hogar. Gracias por llegarse, regrese cuando quiera. Mariposas para usted

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