Mi derecha jurista

El Derecho muchas veces parece izquierdo, y a veces, aparenta ser izquierdo cuando en verdad es derecho. No lo voy negar: era una de mis opciones de carrera universitaria, mucho detrás del Periodismo, pero lo era.

La vida me ha demostrado que es el oficio de los que sueñan mejorías, de los que tienen verdadera fe en el mejoramiento humano y en la virtud del hombre; de no ser así, ¿qué razón hubieran tendido Agramonte y Fidel para estudiarlo?; ¿por qué es la base de todo gobierno, Estado y turbonadas?

En mis coordenadas más inmediatas también tengo una soñadora. Una de las que imaginó en voz baja con Lennon cuando no se podía hablar en voz alta de los Beatles, una de las que desafió millones de fuerzas para probarse a sí misma la credibilidad de este país utópicamente real que construimos, una de las que no se detuvo con la primera piedra y pujo ocho meses para que me sacaran de su ser prematura de tiempo y de peso, y de amores inmortales que me asieron a su corazón de madre, que es una clasificación especial.

Ella es descomunalmente única. Nunca la vi usar toga, no le hizo falta. Desde su mesa añosa, en el que derramó lágrimas y alegrías por 36 años, la disfruté mientras conmovía las naturalezas más fieras, mientras se mostraba incólume ante lo mal hecho, mientras no permitió nunca que se tomara la justicia por alguna mano humana separada de la ley…

Por muchos calendarios, lo reconozco, nunca la felicité el día del trabajador jurídico, le daba mi pésame. Por muchos calendarios la creí esclava de una profesión desgarradoramente desbalanceada para algunos, balanceadamente perfectible para otros.

Hoy será el primer 8 de junio que le dé mi mejor beso; ya no ejerce el Derecho, y yo entiendo por qué se le encienden los ojitos cuando, por respeto a los años, le hacen una consulta a la “profe” o a la “Doctora”, como le decían a los juristas años atrás, porque ama su vino, así como yo amo a mi Periodismo, y puede ser amargo, pero es una arrebatadora pasión demasiado seductora como para resistirse…

Espero que existan más soñadores en el mundo como mi Ma.

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Acerca de lamariposacubana

Periodista. Adoro las mariposas y mi familia (la de sangre y la que la vida ha puesto delante de mí: los amigos). Me encanta escribir. Orgullosa de ser hija, amiga, tía y hermana.
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4 respuestas a Mi derecha jurista

  1. nubedealivio dijo:

    Mil besos a la Rebe, ella sabe que también es mi “herua” y que la admiro desbordadamente. Felices quienes ejercemos una profesión movidos por la pasión y el amor más profundos, no importa la tiranía del oficio, ya sabes que el amor verdadero todo lo da, todo lo cree, todo lo sufre, todo lo espera… Triste en verdad ha de ser trabajar solo por el dinero, sobre todo en este país donde… tú sabes jajajaja

    • Besos entregados, por ti mismo, ese mismo día…. es bueno apasionarse, como nosotras al trabajo, a la profesión, al placer de decir licenciada en Periodismo, como ella en Derecho, para que cuando nos digan “pero el salario…”, nosotras responder, como hacemos, con los dientes fuera “sí, pero hago lo que me gusta, soy feliz”… mariposas felicísimas….

      • Juan carlos dijo:

        Gracias Carmen, eso se traduce en “trabajar por amor al arte”, frase muy usada por aquellas personas que solo persiguen riquezas cuando el trabajo no le permite luchar: en su nueva interpretación de finales de siglo XX.

      • Por suerte todavía quedan apasionados, mariposas para ti

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