Mi viejito lindo

Carmen Luisa Hernández Loredo

“No existe un momento del día en que pueda apartarte de mí, el mundo parece distinto cuando no estás junto a mí”*, bolero bien cubano escrito por Portillo de la Luz, clave de amor entre mi papi, abuelo, y yo. Contigo en la distancia, Longina, Nosotros, Esta tarde vi llover, Quiéreme mucho, y otras tantas piezas antológicas de la música universal de todos los tiempos se convertían en el centro de las serenatas que compartíamos a dos voces desafinadas, aunque la suya es ambrosia para mis oídos, que podían durar hasta que mi tía nos echara del comedor.

Se acerca el día de los padres, o del padre, y no puedo pensar en uno mejor que este viejo mío. “Los abuelos son padres dos veces”, sentencia suya de la que siempre hacemos gala y uso mi primo-hermano Carlos Alberto y yo. Con una diferencia de casi 20 años llegamos a la vida de Oscar Loredo para, sin quitarle el lugar a nuestras madres, convertirnos en el centro de sus anhelos y dedicación.

Mi papi no es un modelo de pasarela es simplemente nuestro modelo, de Carlos y mío: su espalda ancha tiene las huellas de uno y mil sacos cargados en los trabajos de almacén, sus ojos pardos vieron los atropellos de la Cuba pre-revolucionaria y sus brazos se alzaron jubilosos para apoyar en todo los necesario a la República nacida en enero de 1959, sus manos araron tierra de joven, movieron, levantaron una casa y nos cargaron- a los nietos y las dos bisnietas- como si sostuvieran la porcelana más fina.

En su pecho de respiración agitada tengo la mejor almohada y el sitio perfecto para las anécdotas de su juventud, la yunta de buey que le dañó al abuelo Fernando, su padre y su vida, las extensas multiplicaciones que le obligan hacer en la escuela y los mimos de hijo predilecto de la abuela Amparo.

Luchador empedernido, cuyo único dios, Fidel Castro, puso en sus manos la posibilidad de que sus hijas estudiaran y sus descendientes tuvieran las mejores oportunidades de estudio, salud, cultura y recreación.

El Loredo, respetado por los demás hermanos, siendo uno de los más pequeños, él que la mayor pena no puede hacer desaparecer del rostro la sonrisa tierna con que te alaba y te regaña, la cabeza de familia más orgullosa del mundo.

Si toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz, todo el placer del universo se encierra en sus mágicas palabras de “mi cielito lindo” con que siempre me recibe para enredarme instintivamente en un abrazo de oso del que todavía no conozco quien quisiera escapar.

Carlos Alberto, su más perfecta pieza de orfebre es sin lugar a dudas el epicentro de su vida y yo el celo personificado por el amor de ambos. Soy un Quijote moderno que no tengo que enfrentarme a molinos por sus cariños pero  disfruto la escena con tal de arrancarle la risa a los dos, aunque de Carlos puedo llevarme un pellizco también.

Mi papi es mío- nuestro-, de Carlos Alberto también, es una versión del hombre nuevo guevariano hecha a la medida de los embates de la vida y la rectitud de los principios que enarbola. Aprender de él es el mayor privilegio que he tenido en 21 años de nacida.

La necesidad de la utilidad humana es su mayor certeza, por eso cuando se creyó inútil decidió irse y dejarnos el compromiso de serle fiel a su obra.

Por eso hoy más que triste me siento dichosa porque tengo en mi vida a dos hombres fabulosos, el segundo Carlos Alberto, y el primero el más tierno y sincero que puede existir – que mi abuela Luisa me cede sin problemas- a quien no tengo duda alguna de decirle, “más allá de los años, del sol y las estrellas, contigo en la distancia,  amado mío estoy.”*

*Fragmentos del bolero Contigo en la distancia.

Anuncios

Acerca de lamariposacubana

Periodista. Adoro las mariposas y mi familia (la de sangre y la que la vida ha puesto delante de mí: los amigos). Me encanta escribir. Orgullosa de ser hija, amiga, tía y hermana.
Esta entrada fue publicada en Soy camagüeyana. Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Mi viejito lindo

  1. yoya dijo:

    ya me hiciste llorar, yo tambien quiero mucho a ese viejito lindo!!!!!

  2. Pingback: Flores de la familia | La Mariposa Cubana

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s